Descubre cómo recordar tu año 2020 de manera que te aporte paz

“Todo lo que existe ha de ser amado. Lo que amo lo transformo, lo que rechazo, permanece”

Con esta frase y desde un espacio de no mente tras meditar me dirijo a esta página en blanco con la intención de invitarte a que hagas ya tu resumen de este año 2020 vivido.

Esta es la esencia de este nuevo artículo del Blog y mi manera de comunicarme contigo.

¿Cómo resumirías este año 2020 que está acabando?

Son las 6.00h aquí estoy sentada en el zafú de  mi  rincón de pensar, meditar, encontrarme con mi ser superior y mi paz,  con una vela encendida, incienso y mi poleo menta calentito. te comparto la invitación que mi mente  ya, sin darle opción, está haciendo automáticamente por la fecha en la que estamos.

Como cada mañana me acompaña una lectura que me recuerda mi parte espiritual. Hoy esta lectura es “El poder de las lágrimas” de Marianne Williamson. Esta autora me acompaña desde mi despertar conectándome con las respuestas y nuevos paradigmas que me aportan paz. 

Así a medida que leo mi mente se va expandiendo, entrando en lugares nuevos, sintiendo espacios que me aportan paz, distintas y distantes por las respuestas que a mi limitada mente da.

 

¿Qué ha significado para ti en particular transitar este año 2020?

Desde este espacio de conexión , me  mueve el poner luz juntas a la vida. Abriéndonos así a nuevas posibilidades de sentir, ver y vivir el mundo.

Este manifiesto también proviene de la necesidad recurrente de verlo distinto desde otro lugar más consciente aún si quiera  sin comprender, para dar  salida al sufrimiento que puedas sentir.

Para mi entiendo que este año ha existido y solo por esto he de aceptarlo. Ha sido un espacio transitado, experimentado, sentido y vivido. Ya solo por haber existido, merece ser reconocido y honrado. Aunque mi mente se vaya en primer lugar a lo que considero negativo, hago el ejercicio consciente de enfocarme en qué ha significado esto para mi evolución así como para la de todos. Y recorro maravillosos espacios y experiencias que me regaló.

¿Se va tu mente automáticamente a lo negativo?

Tranquila, estamos así programados, educados y  “normalmente vistos”. Sabiendo que no existe “negativo” y “positivo” porque todo es relativo desde el prisma que se ve, pero de alguna forma nos comunicamos así.

Si tu mente ha ido a lo positivo que ha ocurrido para ti ¡enhorabuena! Tienes una mente entrenada, despierta y en paz. Ves más allá de lo visible y sabes que todo ocurre para un bien mayor que quizás no comprendas.

Realmente: ¿Por qué buscamos comprender lo pasado como pistoletazo de salida para dejar de sufrir?

Esta eterna búsqueda nos hace limitarnos, perpetuándose nuestro sufrir en respuestas que nunca llegan.

¿Para qué necesitamos comprender?

y si tuviéramos la respuesta acertada para cada uno ¿Dejaríamos de sufrir? ¿Qué haces tú  para encontrar la respuesta? ¿Te haces siempre la misma pregunta?: ¿Por qué? ¿Por qué a mi? ¿Por qué a él?…

“Allí donde nace tu pregunta, allí termina la opción de respuesta”

Así que si las preguntas que te haces no te dan la respuesta que quieres,  que en definitiva es la que te diera paz, pregunta de otra manera. 

Crea preguntas distintas que nazcan de paradigmas que te generen paz

¿Te das cuenta que somos los creadores de nuestro pesar o de nuestra paz?

Te invito a pensar diferente, a dejar de identificarte con las mismas preguntas repetidas, con las mismas conclusiones, con los mismos hábitos de tu mente que no  liberan  tu sufrir.

¿Y si miramos distinto?

Te comparto las palabras de Marianne Williamson en su libro: 

Estamos tan impregnados de una mezcla moderna de percepciones carentes de amor, que tendemos a creer que no tenemos elección. Y en ese momento es cuando empieza el despertar. Sí que hay una opción. Siempre la tenemos.

Decidir ser felices

Para sobrevivir y progresar, la humanidad debe abandonar la visión falsa del mundo que toma por real. La espiritualidad es ver con claridad que los sentidos físicos nos mienten, que nada es como nos parece. Al principio todo esto nos choca mucho, nos desconcierta saber que no somos quienes creíamos ser y que el mundo no es lo que creíamos que era,  pero al final nos produce una alegría inmensa y sentimos un tremendo alivio.

A menudo nos aferramos a nuestro sufrimiento puesto que para el ego esto es el no va más. En nuestra sociedad recibimos más apoyo por nuestras heridas que por nuestras curaciones. La gente se muestra más afectuosa cuando les mostramos nuestras penas que cuando compartimos nuestras alegrías.

Cuando recuerdes quien eres de verdad, cuando reclames en este plano la existencia de la luz estarás liberado. 

¿Acaso tu sufrimiento no te ha ayudado de algún modo a ser más consciente de la fragilidad de la humanidad? ¿No ha aumentado tu compasión por ti y por el otro?

La oscuridad no tiene poder alguno ante la luz que brilla en tu corazón.

Sé paciente, date tiempo si lo necesitas, Dios te devolverá no solo la vida que crees haber perdido, sino la que ni siquiera hubieras imaginado en tus sueños. 

Serás un poseedor de dulzura,  saborearás el talento para ser feliz y la paz por tu bien y por el bien de todos”

¿Qué reflexión haríamos desde el amor?

Ahora si estás preparado para responder a esta pregunta, desde esta nueva mirada de amor, reflexiva e intencionadamente enfocada en acoger preguntas y respuestas desde un nuevo paradigma

Resumen de este año 2020:  ¿Qué ha significado para ti? ¿De qué te has dado cuenta? ¿Qué lo ha hecho retador en pro de tu evolución e inevitablemente para la de todos? 

Puede que para ti este año haya sido bueno en aspectos económicos, de pareja, de nuevos proyectos más acordes a ti, de cambios a mejorar tu relación con la vida. Conozco a personas que este año les han ocurrido cosas buenas. Si es así no te sientas culpable porque en el plano espiritual, cada cuál está en su camino haciendo su caminar.

No le pongas tonos grises a lo que tú ya has conseguido, el lugar en el que estás y los frutos que estás teniendo porque son tuyos y has de honrarlos como se merecen.

Sigo compartiendo estas frases de Marianne:

“Cultivamos más lo hábitos emocionales de la tristeza que los de la felicidad. Carecemos del conjunto de  las habilidades psicológicas que nos llevan a la alegría.

Nos han enseñado hasta tal punto a tener pensamientos temerosos y agresivos que los músculos mentales que apoyan nuestra alegría se han encogido. 

Y aprender a desarrollar este tipo de musculatura depende de cada uno. Solemos responsabilizarnos de muchas cosas de nuestra vida, pero no de nuestras emociones. A decir verdad, la felicidad viene de la decisión que tomemos.

Mi mente es la fuente de mi tristeza y también de mi felicidad. Depende cómo decida usarla estaré fomentando  en mí el sufrimiento o la paz interior.

El sufrimiento humano es inevitable en un mundo impregnado de ilusiones y miedos pero a través de nuestras batallas y pruebas personales, vamos trascendiendo dejando atrás la persona que éramos y renace la que estamos destinados a ser. Nos elevamos por encima de la oscuridad, la ignorancia y la muerte.

Los beneficios del viaje son acumulativos. Nos volvemos más sabios, más nobles, humildes y conscientes. Más sosegados y abiertos a los milagros de la vida. La tarea más sagrada de todas es encontrar esa plenitud interior donde las partes rotas de nuestro ser convergen en el perdón y el amor: la rendición”.

¿Cómo quedaría tu recuerdo de este 2020?

Tuyo es el poder  de decidir siempre desde qué parte de ti vas a asociar un hecho, una experiencia,  una relación, un año.

Me surge compartirte  que reflexiones cómo  al vivir despierta y con la mente y el alma abierto, ves la vida y a ti misma de otra manera. Y cuando te das la opción de aceptar que existen paradigmas diferentes dejamos de responder desde el miedo, cegados por el ego y la ignorancia, y por los aspectos de nosotros que nos sabotean, dejando así de  manifestarse en nuestra personalidad limitada.

No solo mejoramos, también cambiamos. Este proceso es un despertar alcanzando nuestra luz.

Me viene decirte que si necesitas salir del sufrimiento te hagas preguntas como: 

¿A quién necesito perdonar?¿Para qué debería perdonar? 

¿A qué me está invitando la vida? ¿Cuál es mi siguiente paso a dar?

Estas preguntas sí son relevantes, en cualquier situación, para recuperar tu poder personal y sanar la mente.

Recuerda la frase con la que comencé este documento en blanco: 

“Todo lo que existe ha de ser amado. Lo que amo lo transformo, lo que rechazo, permanece”

El amor es siempre la solución. Mirar este 2020 con amor para sentir paz contigo y con la vida.

 

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