Como encontrar mi paz interior en mi caótica vida

Hoy te cuento una historia que podría tratar de ti como en un tiempo pasado trató de mi:

“Llevas ya un tiempo sintiéndote rara, aturdida por frases retadoras que tu mente te propone; inquieta e incómoda ante tu actitud, donde tus quehaceres diarios automáticos ahora los cuestionas sin poder ya ni levantarte de la cama; desganada ante tu vida, deshauciada ante ti, por ti misma;  un estado emocional que te perpetúa en una sensación de esclavitud, presa de una vida sin sentido.

Te descubres por primera vez observadora de ti, separada de ti, desde donde percibes tu vida como si de una pelicula se tratara.

Y te preguntas

¿Cómo encontrar mi paz interior en este caos de vida?

Comienzas a indagar en tu interior y a intentar comprender qué te está ocurriendo.  Una parte dentro de ti te plantea  pensamientos nada corrientes, muy ruidosos para tu Ego. Son otro tipo de pensamientos de los que hasta ahora has tenido aunque dudo que hasta ahora hayas sido consciente de tus pensamientos. Estos provienen de una parte sabia que dentro de ti  reclama tu atención, invitándote a mirar  más allá de tu identidad, más allá del personaje en el que te ves identificada: mujer, madura, madre de familia, esposa de…, hija de… y status x.

Cuestiones como:

  • ¿Es esto todo lo que hay en la vida?
  • ¿Por qué siento este vacío ?
  • ¿Quién soy yo realmente?
  • ¿Qué sentido tiene mi vida?
  • ¿Estaré en el sitio correcto?

Despertando la voz de mi alma

¿Quién es esta voz que está que habla dentro de mí? ¿Soy yo?

Vas escuchando una parte nueva en ti que hasta ahora no conocías o habías combatido en algún momento pasado de tu vida; en esa guerra donde elegiste lo que según la sociedad, normas no escritas, o fulanito dictaban cómo debía ser todo;  cómo debía de hacerse y cómo tenías que cumplir ciertas acciones para conseguir el éxito.

A lo largo del día te sorprendes escondiéndote en espacios secretos para sentirte a solas,  para ir al abrigo de este nuevo ser espiritual que cobra vida propia, que busca la conexión contigo, que quiere que atiendas a su llamada, sus maneras de ver la vida,  tan simple y diferente a como la estabas mirando.

Comienzas a sentir …. calor, pasión, como una llama dentro de ti que despierta, que ilumina, que te hace sentir viva.

Te descubres utilizando palabras nuevas que hasta ahora no usabas en tu escala de vocablos como vacío, conexión, ser, desarraigo, sentido de vida, espiritual, llamada, amor, …

Tu ego sigue alimentando tu identidad y te insinúa incluso que te estás volviendo loca, que no hagas caso a esta ráfaga de luz que  te ilumina por segundos pero que tienes que ir comprar, al cole, a la comida, a la reunión y no tienes tiempo para tonterías que solo te provocan un lucha interna restándote energía para “lo importante”

Insoportable se lleva  este doble lenguaje, esta doble  mirada hacia la vida, desde dos posiciones tan distintas: la egoíca y la espiritual.

RESPIRA profundo e INSPIRA largo. Suelta esta tensión. Vuelve a RESPIRAR profundo hasta tu vientre, RETÉN y SUELTA despacio.

Según la ley espiritual del Dharma :

“Cada uno de nosotros está aquí para descubrir su yo superior o su yo espiritual”

Estas aquí sintiendo tu ser, atendiendo tu  presencia. RESPIRA hondo llenándote de aire que te calma a la vez que entra. RETÉN  y SUELTA  caos mental, tu  desasosiego por el ritmo frenético que la vida te demanda .

Puedes elegir parar, cinco minutos, diez para sentirte, escucharte incluso anotarlo en una libreta que solo leerás tú y,  externalizar todos los pensamientos o palabras que cargas en tu mente.

Estas capacitada para sostener estas sensaciones, permitir aquietarte y sentirte aunque no lo suelas hacer, sabes que puedes hacerlo.

Y, déjame decirte que no estás loca.

“El no saber lo que nos pasa forma parte de nuestro camino”.

No estamos acostumbradas a permitirnos pasar un rato con nosotras en calma y atender nuestras emociones. Las  emociones de las amigas sí, las nuestras no.

Integrando ambas partes

Y en medio de este caos  de vida  aquí estás tú,  descubriendo un nuevo yo que sufre porque se siente distinto de esa identidad creada,  creída y caminada por ti tiempo atrás, en la que te descubres en acciones donde ya no te sienes reflejada; ni en esa  forma específica de pensar; ni en esa  forma específica de sentir.

Sientes una lucha interna entre  tus dos partes :  tu identidad conocida y un yo interno (tu ser verdadero, tu esencia) que está comenzando a despertar de su letargo,  abriendo un espacio nuevo a descubrir para ti,  para que comiences a vivir de acuerdo a tu esencia.

Y, por si fuera poco todo esto que te está aconteciendo en tu fuero interno, le sumas el secretismo con que lo llevas porque, todavía (incluye cada vez más en tu vocabulario este adverbio que prepara a tu mente a no anclarse en ninguna situación) no lo has compartido con nadie, sumando más ansiedad a tu estado emocional actual.

Y así se está desarrollando ahora tu vida, la cual se ha convertido en una especie de matrix donde conviven tus dos  yoes incluso dos personalidades con una visión muy distinta : la observadora  de esta circunstancia que se resiste a ello porque nos resistimos al cambio ( no quiero ver esto que me está pasando)  y  tu otra yo, esa que sientes pura, verdadera, amorosa  que te conecta con tu esencia y es todo sentido, claridad y simpleza.

Insoportable se hace esta doble mirada hacia nuestra vida.

¿Cómo encontrar mi paz interior en este caos de vida?

¿Te suena algo esta historia? Pues así comienzan muchos de los procesos de coaching con los que mujeres como tu se acercan a mi.

Esta fué la historia de mi crisis personal, de mi despertar espiritual y de su integración nació la mujer completa que ahora soy.

“Una vez despiertas ya no hay marcha atrás”

me dijo mi hermana y así fué, porque mi intención era tapar y tapar y seguir dormida y no querer despertar .

¿Por qué? Porque una vez desperté e  integré mi parte espiritual  a mi identidad, supuso vivir desde la verdad, desde mi verdadero ser, desde mi esencia.

“Tu vida es  responsabilidad tuya”

Y yo rehuía la responsabilidad de mi vida.  Una vez aceptada, conocedora de mis verdaderos valores, mis creencias, mis normas in negociables, mi sentir,  tuve que tomar decisiones y elegir.  Y decidí cambiar muchas cosas en mi vida: relaciones, trabajo, estilo de vida…

Y déjame decirte que fué cuando comprendí que somos parte de la naturaleza y, la naturaleza está viva, se mueve, se transforma, muere,  renace, es decir, estamos en continuo movimiento .

Esta es otra  de las 7 lesyes espirituales de Kybalion : Ley de Vibración.

“Nada está inmóvil; todo se mueve; todo vibra”

Si no hay movimiento estás muerto. Así andamos muchos en determinadas etapas, muertos en vida.  ¿Te suena?

Tenemos la idea de que vivir en estabilidad y  equilibrio es que no pase nada nuevo;  que no perciban cierto tipo de emociones;  que no me den una mala noticia; ,que mi pareja se comporte así o asá;  que mi hijo apruebe todo.  Control puro proveniente de nuestro Ego y su idea de felicidad basada en una estabilidad rígida e irreal,  apoyada por nuestra mente diseñada para proteger la especie y sobrevivir.  Pero nuestra alma vibra, sueña, tiene otros planes para nosotras y, cuanto antes la integres en tu vida y vayas a una con ella, antes conocerás la verdadera libertad de vivir fluyendo con la vida.

Todo en la vida es impermanente, nosotros también ¡gracias a Dios!.  Nuestros pensamientos, nuestras creencias, nuestros sentimientos, nuestras emociones, nuestros sueños, nuestras elecciones. Y las de los demás también, no te olvides a la hora de respetarlos!

Tu nueva identidad como un ser integrado

La paz interior que buscas está en tu transformación.  En tu trabajo personal intencionado en atender tu esencia, tu ser espiritual  construyendo una nueva identidad desaprendiendo y soltando todo lo que ya no es.

Una nueva mujer completa que camina desde su parte espiritual, con una estrategia clara guiada por el amor y no por el miedo, desde la gratitud y abundancia y no desde su ego escaso y exigente.

En esta forma de vivir la vida está la quietud que tanto anhelas, la paz de tu mente, la confianza en la vida, la comprensión de tu ser, el optimismo de vivir porque somos seres de amor, somos seres de luz y , la identidad que hemos ido creando nos ha tapado toda nuestra parte lumínica desde la cuál es desde la que hemos venido a caminar plenas y con sentido.

 

 

 

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